Solo tienes que seguir las reglas

de tu propio cuerpo.

Tan pronto como el bebé se alimenta de tu pecho después de nacer, las glándulas mamarias comienzan a trabajar. Una hormona estimula la producción de la leche materna, mientras que otra hace que la leche salga. Tu cuerpo produce la cantidad adecuada de leche y a la temperatura ideal.

Si deseas amamantar por más tiempo a tu bebé, no agregues (salvo indicación médica) ningún otro alimento a su dieta, aún cuando a veces te preocupe que no esté recibiendo suficiente alimento. Tu bebé sabe exactamente cuándo y cuánta leche materna necesita para crecer sano y fuerte. Y las glándulas mamarias reaccionan de inmediato. A más tardar el tercer día, tus pechos producirán más leche. Cuando el bebé crezca y quiera más leche, empezarás a producir más cantidad. A medida que tu bebé succiona más y con mayor frecuencia, las glándulas mamarias producirán más leche para satisfacer la creciente demanda.

Cosas que tenés que recordar durante el período de lactancia: El bebé consume todo lo que entra en tu cuerpo. Alcohol, cigarrillos, medicinas. Por lo tanto debes evitar todo aquello que puede perjudicar su salud. Come todo lo que desees, siempre que sea sano y nutritivo. Debes seguir una dieta variada y saludable, con muchas frutas y verduras, así como productos lácteos, huevos, carne y pescado.

El equipo de expertos de NUK estará dispuesto a responder tus interrogantes sobre el tema en la consulta en video.